Napol Eón
BlessingwaySí, la imagen podría pertenecer al pasado más lejano. Sin embargo, las cosas han cambiado. (Tampoco mucho, eh!). Para protegerse de los calores agostizos -y ante la falta de un riachuelo y la cómplice sombra de un tamujal- el zagal echa mano del paraguas, y en lugar de zurrón, una mochila de marca. ¿Llevará teléfono móvil, Napol Eón?...¿Tendrá cobertura?...
Joseph Ine De la mañana a la noche, el pastor vive una vida adaptada a su rebaño: Todo su afán, concentrado en él. Siempre cariñoso, vigilante, conocedor. Siempre en busca de nuevos pastos. Hasta que finalice la buena estación, y el aprisco los proteja de nuevo. Apacible imagen nos ha regalado hoy, Napol Eón. Gracias.
Napol EónQué perspicacia la suya, miss Blessingway. Ciertamente: El zagal, ilustrado y con estudios universitarios, guarda en su mochila un terminal móvil de los llamados de tercera generación. En el cual dispone de los mapas de Google para no perderse, de música para distraerse y hasta de conexión a Internet. ¡Fíjese usted!
Y creo, que incluso tiene algún mecanismo para controlar a las ovejas.
El suyo es un oficio muy antiguo, pero hoy se realiza empleando métodos muy actuales.
Muchas gracias por fijarse, miss Blessingway.
Efectivamente, Joseph Ine. Un trabajo que requiere estar siempre en busca de nuevos pastos. Aunque estas ovejas vuelven cada noche a su aprisco.
Amables palabras las suyas, apreciada Joseph Ine Muchas gracias.
BlessingwayCarayu! que diría mi amiga Merchiña... ¡Cómo ha progresado el progreso! Mire, pues, me alegro por el zagal. :)